Skip to main content

Latitud – Fundación LATU, junto a la consultora Asinagro, está llevando adelante un proyecto de innovación en el sector agrícola, adoptando un enfoque basado en la sostenibilidad ambiental y la calidad de los alimentos.

Con el objetivo de demostrar que es factible mantener una alta productividad y calidad del arroz a la par de reducir el uso de fitosanitarios y fertilizantes químicos, el equipo diseñó un esquema de innovación productiva que consiste en cambiar aspectos de manejo del sistema productivo e insumos que reducen la carga de ingredientes activos, aumentan la eficiencia de uso de nutrientes y producen un alimento de calidad e inocuidad garantizada.

La iniciativa se inscribe dentro del concepto de «trayectorias agroecológicas», que busca avanzar gradualmente hacia sistemas productivos que sean respetuosos con el ambiente, sostenibles y alineados con la ecología.

El desafío que enfrenta la agricultura moderna es multifacético: aumentar la producción de alimentos de alta calidad e inocuidad, adaptarse al cambio climático y evolucionar hacia prácticas más amigables con el ambiente. En este contexto, considerando al productor como centro para escalar estas soluciones a futuro, el proyecto espera comprobar la aplicabilidad de un nuevo modelo que permita a los productores mantenerse competitivos y al mismo tiempo cuidar el entorno.

¿Cómo se está ejecutando el proyecto?

Para experimentar y comprobar la premisa del estudio, se instalaron macroparcelas de prueba de entre 1 y 5 hectáreas en campos de productores, donde se contrastan tres modalidades de manejo agrícola: por un lado, uno convencional de alta productividad y eficiencia; y por otro, dos modalidades con enfoque agroecológico: uno intermedio y otro completo.

La puesta en marcha de estos tres escenarios de producción permitirá obtener indicadores clave sobre la eficiencia de las propuestas técnicas, el impacto de los bioinsumos utilizados y los resultados de los cambios de manejo en términos de rendimiento, calidad industrial y culinaria, así como costos, ingresos y márgenes.

Además de estos parámetros, el proyecto también se enfocará en el análisis de diversos indicadores de impacto ambiental, como la carga de ingredientes activos y residuos de agroquímicos en suelos, agua y grano, así como el contenido de nutrientes en suelos y cuerpos de agua. Estos datos serán fundamentales para demostrar la viabilidad de mantener una alta productividad y calidad del arroz mientras se reduce la carga de ingredientes activos.

Las pruebas de campo, realizadas en condiciones reales de producción, permiten validar las propuestas y evaluar los cambios de manejo e insumos sometidos a las condiciones dinámicas a las que se enfrentan los productores. Los resultados de este proyecto, en caso de verificarse su hipótesis, abrirán la puerta a futuros procesos de certificación y/o valorización de productos que beneficiarán a todo el sector, ayudando a consolidar prácticas agroecológicas como un modelo viable tanto económica como ambientalmente.

Desde Latitud, estamos comprometidos con la investigación y la innovación para promover sistemas agrícolas más sostenibles, que garanticen tanto la rentabilidad de los productores como la preservación del ambiente y la resiliencia frente al cambio climático. Con proyectos como este, contribuimos a transformar el sector agroalimentario.