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La Fundación del LATU trabaja junto a Goland y Simpla para potenciar la industrialización y agregar valor al cáñamo en Uruguay.

Debido a la alta calidad de la celulosa de sus tallos y del aceite de sus semillas, así como a las valiosas resinas de la inflorescencia, el cáñamo ha resurgido como un cultivo sostenible y de alto rendimiento que puede utilizarse para productos en multitud de rubros, como textiles, biocompuestos, fabricación de papel, automoción, construcción, biocombustibles, alimentos funcionales, aceite, cosméticos, y la industria farmacéutica.

Las empresas nacionales Goland y Simpla han sido pioneras en la producción, industrialización y comercialización de alimentos a base de semillas de cáñamo. Mientras que Simpla se ha posicionado como referente en materia de genética de cáñamo, Goland ha logrado desarrollar una nueva matriz alimentaria y establecerse como el principal referente en su sector, siendo el mayor productor de cáñamo en Uruguay ya con tres productos en el mercado: proteína de semilla de cáñamo, semilla de cáñamo descascarada y aceite de semilla de cáñamo.

Con el objetivo de posicionar la industria de cáñamo industrial en Uruguay, estas empresas encontraron en Latitud un aliado para investigar sobre nuevos productos a partir de grano y biomasa y el desarrollo de procesos agroindustriales, lo que los llevó a presentar un proyecto ante la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), aprobado para su ejecución en los próximos dos años.

Esta iniciativa incluye evaluaciones agrícolas y postcosecha de diferentes variedades de cáñamo para grano, así como varias actividades a nivel industrial, que van desde la estandarización de procesos existentes hasta el desarrollo de nuevos procesos y productos a partir del grano de cáñamo, como bebidas vegetales y productos a partir de la torta desgrasada, como barras proteicas y hamburguesas.

Sostenibilidad ambiental y puesta en valor de productos derivados del proceso

Para buscar mejorar la rentabilidad del negocio y darle un enfoque circular al proyecto, también se evaluará el potencial de captura de dióxido de carbono de las diferentes variedades y se estudiarán alternativas de valorización para la biomasa, como la producción de pellets y/o su uso en la industria de la celulosa.